3.6.10

Y es que en la mayoría del tiempo quiero decir basta. Pero no puedo. No me animo. Me encantaría gritarles y escupirles todas las cosas. Pero no me sale. Nunca lo logro. Y los veo, y me retuerso. Me repugna. Los ruidos de la calle me ensordecen y tan solo quiero gritar para que esos murmullos se vayan. Las actitudes, la vida misma, las cosas que los rodean, y al parecer gustos repentinos. Ya no hay ni un momento donde la vida me deje tranquila. Estoy siendo invadida, y al parecer, solo yo lo siento. solo yo lo veo. Solo mi cuerpo lo rechaza. Es que todo esto es una equivocación? Es que las cosas de la vida en verdad son así y el error garrafal se produce del lado de donde vienen las quejas?
La tolerancia se acorta, y el cuerpo pide a gritos hablar. Demostrar. Pero las cosas son así, siempre lo fueron.
Por más que sea tiempo de cambiar es el tiempo el que demora los cambios. Es la vida, la que impide los truques, la que no deja que las cosas fluyan y estén todas estancadas.
Es el momento de ponerle final, pero no sé cómo se escribe
Y esto, no es suficiente

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